Vuelta al hedonismo (post confinamiento)

Vivimos en una sociedad estrictamente hedonista, esto es, buscamos nuestro placer y bienestar en todos los ámbitos de la vida. Bueno, ¿y qué sería el placer? pues todas aquellas «cosas» o «estímulos» que nos producen satisfacción.

Estas fuentes de satisfacción se han visto mermadas durante el estado de alarma y el confinamiento. En mi caso particular, he dejado de salir con amigxs, no he podido ir a clases de música, tampoco he hecho deporte. Vaya, me han privado de mis principales reforzadores.

Parece que durante las distintas fases de la desecalada vamos a ir recuperando estos estímulos que mantienen nuestra regulación emocional con cierto equilibrio, evitando la falta de interés o motivación, ansiedad y distintos problemas psicológicos.

Estas dificultades que entraña la perdida de fuentes de satisfacción se ha visto incrementada por la «inundación masiva» de noticias de prensa en los últimos días, en donde poco menos, nos informan de que la salud mental se va a desbordar debido a problemas psicológicos.

Desde el análisis de la conducta entendemos estas noticias como estímulos aversivos, es decir desagradables y sinceramente, no entiendo cual es la finalidad de la publicación generalizada de esta información.

Mediante un punto de vista menos patologizador, sería conveniente preguntarse ¿qué sacamos de haber vivido de esta situación excepcional? y ¿cuándo me he sentido mejor/peor?. Identificar las contingencias de esta circunstancia nos puede ayudar a mejorar nuestra capacidad de afrontamiento.

Por ejemplo, ante la perdida de los estímulos apetitivos de nuestra rutina diaria ¿hemos sabido buscar otros alternativos?. «No podemos quedar con amigxs, pero unas risas por videollamada, si nos las podemos echar».

Por concretar, nos ha tocado vivir un escenario extraordinario que nos marcará para el resto de nuestras vidas. Futuras generaciones lo estudiaran. Tenemos que aceptarlo como un aprendizaje, identificar limitaciones y abordarlas.

En aquellos casos más problemáticos, sería conveniente contactar con un/a profesional de la psicología.

Publicado en Psicología.