¿Te han limitado alguna vez?

En primer lugar me gustaría que leyerais esta historia:

Un hombre encontró el capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder verla cuando saliera de él. Un día, vio que había un pequeño orificio, y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir de capullo.

El hombre observó que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado la lucha, pues aparentemente no progresaba en su intento. Semejaba que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo más grande y de esta manera por fin la mariposa pudo salir.

Sin embargo, al salir, tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas… Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre, en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo, y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.


Bueno, pues ahora me gustaría hacer mi particular reflexión. Creo que hay veces que solicitamos consejo, apoyo o simplemente una opinión de alguien de confianza, y su respuesta no es la que esperábamos. 

Recuerdo a una profesora que un día me dijo: No dejes que nadie te limite. Y es que, no han sido pocas la veces que alguna persona de confianza me ha invitado a dejar mi proyecto, mi idea o mi iniciativa. Esa persona de confianza no me da su consejo con tal de perjudicarme, simplemente no ve claro que se pueda conseguir. Pero… si tú crees que puedes hacerlo, hazlo. Solicita consejos y opiniones, pero si crees que puedes llevarlo adelante, solo confía en ti, en tu experiencia y en tu capacidad. 

Una de las veces que más me arriesgue fue cuando cogí año y medio de carrera en el mismo curso, no fueron pocas las voces que me dijeron que eran muchas asignaturas, que era una locura, pero a mi me urgía sacar cuanto antes la carrera, así que lo hice, me matriculé de año y medio. Saqué todas y cada una de las asignaturas y además recibí una beca extraordinaria. 

 

 

Con este entrada simplemente quiero animaros a que si tenéis que pedir consejo y opiniones lo hagáis, pero si recibís una respuesta que no es del todo esperada, no dejéis que os condicione. Pensar bien vuestro proyecto y tomar la decisión, a veces por supuesto, arriesgando. ¡Ánimo!

 

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