De la mayéutica al subjetivismo

Desde hace algún tiempo percibo que se premia el convencer, el hablar bien, decir las cosas para caer en gracia a todos (los que están presente, sobre todo). Así pues, sin haber desarrollado esa virtud, yo me quedo fuera de lugar, aislado, sin opción de intervenir.

Se trata de convencer más que de saber

Claro que se puede promover esa virtud, obviamente que sí, es una cuestión de aprendizaje. Sin embargo, no me siento cómodo bajo el pregón de la demagogia.

Dedico parte de mi tiempo a leer, intento que sea lo más enriquecedor posible, desde la filosofía, sociología, criminología, derecho y claro está, desde la psicología. Actualmente, estoy leyendo El Mundo de Sofía, es un libro de filosofía.

El otro día leía sobre Los Sofistas, esos a los que no les importaba la verdad y ¡jolín! que de parecidos me vinieron a la…

Iba a decir a la mente, pero no quiero crear confusiones con una entidad que no existe o que no puede tener cabida dentro de un estudio experimental de la conducta (la otra opción es pensar que si existe y volver 4 siglos atrás)

Continuo…Que de parecidos, según mi experiencia, pude recordar. ¡Cuantos sofistas conozco!. Es alucinante, la desinformación que caprichosa es. Tanto que, busca y encuentra su lugar hasta en aquellos espacios en los que se presume del saber.

Publicado en Psicología, Reflexiones.