Mi undécimo tatuaje y los prejuicios

Ahora, me encuentro sentado mientras unas cuantas agujas se clavan en mi antebrazo impregnando mi piel de tinta. Es mi undécimo tatuaje y quiero responder a la siguiente pregunta:

¿Cómo se verán mis tatuajes cuándo sea viejo?

Pues lo más sencillo es decir que estarán alterados, sin los trazos marcados y quizá borrosos.

La piel envejece y cambia, igual que pueden cambiar tus valores, tus ideales y sentimientos, no creo que sea tan importante pensar en cómo se verán los tatuajes en 40 o 50 años, sino, reflexionar varias veces antes de tatuarte.

Es una pregunta recurrente, me la han formulado varias veces en los últimos años. En esa línea de adelantar acontecimientos, aprovecho, para comentar que uno de los principales antecedentes en un proceso de ansiedad, es estar más pendiente del tiempo futuro que en vivir el momento presente.  Esto no significa frivolizar con el futuro, más bien, disfrutar del momento presente y pensar antes de actuar, de tal manera que no tengas que lamentarte por tus actos.

Que yo tenga tatuajes no me hace ni mejor, ni peor persona, en todo caso me hará distinta, no es mi intención llamar la atención, mis tatuajes, si yo no quiero nadie los ve, ninguno me lo he hecho pensando en ti, o en que vas a opinar si me los ves. Cuando veas a una persona con tatuajes, evita juzgarla e intenta conocerla, igual te sorprendes.

Si no te gustan los tatuajes, no te tatúes, si te dan asco, no los mires y acepta que cada cual haga lo que quiera con su cuerpo.

 

Publicado en Reflexiones.