Sobre Coaching, PNL y Psicología humanista

Resulta que en el año 2016 desoyendo todas las voces que me advertían sobre este asunto, me matriculé en un posgrado de 7 meses en la Universidad de Santiago de Compostela sobre Coaching y desarrollo personal, unos 1700 euros me costó la broma. No voy a citar nombres del profesorado que impartió el curso, pues no es una cuestión de personificar, sino de aclarar.

En la segunda semana de curso, ¡chas! el primer chirrido. El “alma máter” del curso frivoliza con las fobias, les resta importancia, le rebato su postura y se pone a teorizar sobre condicionamiento clásico o aprendizaje social (sin tener ni pajolera idea de quien es Albert Bandura). Otro día, nos dice que las cosas malas que nos pasan en la vida es porque nosotrxs las buscamos, podría continuar poniendo ejemplos, pero no lo considero relevante.

Durante el transcurso del curso hubo un ataque directo hacía la psicología, curiosa postura cuando utilizan los coach, para hacer sus sesiones de coaching con sus coachees postulados propios de la Psicología humanista, Maslow, Rogers, Perls, Frankl, Lowen, Moreno etc. Bueno y también utilizan Inteligencia Emocional y Focus de Goleman, para dar clases magistrales sobre emociones, eso si, sin tener ni idea de los procesos que subyacen a las mismas. También nos hablaron de la PNL, resulta que la programación neurolinguística, es utilizar técnicas de la psicología cognitiva pero con otro nombre.

Pues si, menudo invento esto del Coaching, hay perfiles de todos los tipos, abogados, politólogas, sin estudios, pero todos tienen la virtud de saber como desarrollar y potenciar tu crecimiento personal. Porque claro, es una profesión que está de moda y es relativamente fácil, pagas, haces un curso, te certificas por no sé que Institute International y a ejercer.

Afortunadamente, gracias a las denuncias, se están atajando a estxs Coach que en muchos casos juegan con la salud y los sentimientos de muchas personas.

El curso continuó su rumbo y fueron pasando los meses, la situación era insostenible, así que no quedó otra que realizar un escrito de queja al órgano de calidad de la USC, tuvimos que presentar varios escritos posteriores a ese, finalmente nos dieron la razón y el posgrado para futuras ediciones se suspendía con tal de verificar si cumplía los criterios de calidad de dicha Universidad.

En definitiva, el posgrado me salió caro, pero me abrió bien los ojos para saber de primera persona, como se engaña a las personas bajo el nombre del Coaching.

Publicado en Psicología.